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Negocios de base cero

Por 8 diciembre, 2017 febrero 14th, 2019 No Comments

​Hace años era un joven emprendedor, de esto hace muchos años, aún sigo siendo emprendedor, no joven. Ahora ayudo a otros con mi experiencia a crear negocios sostenibles con poca inversión, si bien lo hago desde dos bases, una la jurídica (creando estructuras muy móviles, capaces de realizar cambios rápidos que son demandados en el tipo de negocio que me he ido especializando) y por otro lado desde la base de la mínima inversión, dado que todo el que comienza un negocio lo hace con pocos recursos. Es posible que sí que se tengan esos recursos económicos pero es interesante mantenerlos a salvo hasta ver si el negocio realmente es viable.
 
Este es un tercer apartado que siempre he intentado hacer ver a mis clientes, colaboradores y otros emprendedores. El carácter privativo del activo personal y del activo del negocio que tantas veces tendemos a confundir el uno con el otro y otras tantas veces nos hacen poner en riesgo tanto instituciones como entidades de crédito. Ya los que me conocen saben mis opiniones al respecto de los avales: te podrás divorciar pero nunca romperás un aval, aunque el matrimonio lo haya bendecido hasta Dios todopoderoso.
 
He aprendido en unos cuantos años a diferenciar este patrimonio, el uno del otro, si bien en mi caso fue tarde y aprendí de forma dolorosa, he aprendido fórmulas que comparto con otros para tener al menos una oportunidad de lograr un negocio sostenible y si este fracasa, (que pasará de una forma u otra), nos permitirá continuar en otros negocios.
 
Pretendo al menos unos días antes de mi conferencia en la Escuela de Comercio del Ayuntamiento de Madrid, el día 6 de septiembre de este año, que se pueda definir los puntos que voy a tratar para que los que estén interesados en ella puedan ir al menos con algo más avanzado.
 
Resumiendo y para no extenderme demasiado, ¿qué es un negocio base 0?
 
Negocios de base ceroUn negocio base cero es aquel que a diferencia de los que yo llamo “negocios parasitarios” tiene un propósito, crear un negocio aportando el conocimiento, el entusiasmo y el activo patrimonial del emprendedor en un proyecto definido con metas claras, objetivos realistas y cuantificables y todo ello en un soporte estructurado jurídicamente viable y con un riesgo controlado.
 
La diferencia fundamental con los “negocios parasitarios” es que estos no tienen ningún interés en invertir patrimonio alguno ni transformarse en verdaderas máquinas de generación de riqueza para sus creadores. Solo son una forma de pasar el rato en un eterno emprendimiento sin metas ni objetivos.  Solo buscan absorber el trabajo y el rendimiento económico de los demás, escudados en una falta total de motivación real y poniendo siempre pegas.
 
Por defecto ante este tipo de “negocios parasitarios” me he rebelado de tal forma que si en un momento prestaba todo tipo de ayuda a los no iniciados, ahora ante este tipo de negocios intento irme lo más lejos posible, si es necesario en el primer vuelo a Marte. Ojo que estos “negocios” abundan y son el peor tipo posible, quitan tiempo y el único bien que nunca recuperamos es el tiempo.
 
Habiendo definido un negocio base cero, es importante ver que es primordial que el control de gastos no se confunda con una mezquina forma de no invertir en nada. El gasto necesario ha de tenerse en cuenta y más actualmente en donde se necesita el conocimiento de muchos para el beneficio de todos y de uno mismo.
 
A mis clientes y en conferencias siempre digo lo mismo: si tú quieres vender y que te paguen, tú también debes pagar a otros por sus servicios. El gratis total, algo muy instaurado en España, no lleva a ninguna parte, pero se ha ido infiltrando en todas partes y hasta encontramos a la administración como una fuente de gratis total para todo, pero me pregunto ¿no será una trampa?
 
Los romanos, civilización muy inteligente, decían Caveat emptor en latín básico o lo que significa «cuidado por parte del comprador». Vamosm que ojo con lo que te van a vender, y que la administración te de facilidades para emprender y gratis, uffff, suena a trampa mortal, y así es.
 
La trampa es que la ayuda es: comienza a darte de alta pero luego si pasa algo vas a pagar y pagar y llorar y llorar hasta poder cerrar el negocio emprendido. Esto lo saben muchos que han emprendido sin pensar en los riesgos, de ahí que un negocio base cero puede ser que no quiera saber nada de lo gratis y con poco consiga el máximo beneficio. Todos ya conocemos leyes como la de Pareto, etc., ; aprovecha el máximo rendimiento. El principio de Pareto es también conocido como la regla del 80-20.
 
Como comienzo de la serie ahí está la definición, ¿somos un negocio base cero? Lo iremos viendo.

Juan José Villena

Juan José Villena

Nacido en Madrid, España, abogado de profesión, profesor universitario, especialista en estrategias jurídicas de viabilidad empresarial tanto para pequeños como medianos sistemas societarios.